jueves, 30 de abril de 2015

El folclor, lo folclórico y el folclorista

“El folclor, lo folclórico y el folclorista” (José Gutiérrez, 2015)

En muchas ocasiones, el lenguaje de alguna forma nos traiciona, he pensado en el cuidado de las palabras, porque a veces se arma una confusión que más bien entorpece el entendimiento en vez de fundamentarlo. En conversaciones y reflexiones, me aparecieron estas tres preguntas; el folclor, lo folclórico y el folclorista. Creo tener una respuesta en base a poder diferenciarlos.

Anteriormente ya he ahondado en lo qué me parece reconocer como folclor, aunque quisiera defender con mucha mayor claridad esta postura. Usando las palabras de Patricia Chavarría, comparto que el folclor es el conjunto de respuestas estéticas, espirituales, prácticas de la humanidad, que se han mantenido durante el tiempo, y que por lo tanto son parte de nuestra tradición cultural (1). Cuando nos imaginamos el folclor, es recurrente que siempre venga a nuestra memoria lo rural, lo campesino. Tampoco es trivial que así lo imaginemos. Cuando buscamos estas respuestas que se han mantenido durante el tiempo, vamos a buscar inevitablemente el origen, y el origen de nuestras razones se fundamenta en necesidades, en lo mínimo y en lo esencial para vivir, por eso lo relacionamos al campo, es la tierra nuestra base y sustento de la vida. Sin embargo, la historia de la humanidad no se limita solo a la tierra, somos una sociedad cambiante y deseosa por cambiar. La humanidad es curiosa y siempre querrá conocer más allá de sus límites. Reconociendo eso, podemos acordar que la gente también decidió salir de los campos y construir ciudades, vivir con otras necesidades y otras realidades, y entonces también ha tenido otras respuestas que ha mantenido durante el tiempo, donde el dinero, el poder y la conquista han influido profundamente en nuestra sociedad, sobretodo nuestra sociedad latinoamericana. Quiero decir con esto, que el folclor no solo es la imagen del campesino arando la tierra, también lo puede ser el obrero de la construcción que trabaja en los edificios más altos de la ciudad, o la dueña de casa que tiene sus plantas en maceteros, porque ya no tiene mucho terreno en la población donde vive. Lo importante de entender esto, es que el folclor es el “saber del pueblo” (2) y es parte de una tradición cultural, es el valor de reconocernos, de identificarnos ante los demás, es por lejos nuestro Patrimonio Intangible.

Anoto lo folclórico, porque me parece adecuado usar este término que también es parte del lenguaje de los grupos. Tanto los conjuntos, los ballet, los grupos de baile, de danza, coros, intérpretes y demás. Son parte de una representación que observa, toma y muestra hechos, situaciones y pensamientos del folclor, o en algunas ocasiones reconocidos como “proyección folclórica” (3).  Aquellos que han apostado por lo folclórico, son aquellos que consideran que existe un valor en nuestras tradiciones, y que por lo tanto deben ser expresadas de alguna manera, dependiendo del lenguaje con el que cada uno estime correcto. Sin embargo, de ninguna forma debemos reconocerlo como folclor, porque de ser así, llegaríamos a pensar que lo que ellos nos muestran pueden reemplazar nuestras tradiciones. Considero que los grupos folclóricos son un aporte valioso para mantener la cuestión del folclor siempre como una preocupación de nuestra identidad, pero que en su expresión no va el contexto, ni la necesidad, ni la espiritualidad de las realidades que se intentan exponer. Dependiendo de la responsabilidad, del trabajo de investigación y muchas otras tareas concernientes, se logra este acercamiento al folclor, aunque creo que debe referirse a ellos por cosas separadas, donde lo folclórico dependerá siempre del folclor, y nunca debe alejarse de la visión original, porque si continuamos distorsionando estas expresiones, las futuras generaciones usarán las bases de expresiones deformadas y superficiales, ya que no tienen el sentido a las respuestas que ha mantenido la humanidad durante el tiempo, nuestro conocimiento.

Entrando al ámbito del folclorista, pienso que muchas veces sólo lo limitan a la persona que interpreta las expresiones folclóricas. Espero dar aquí una característica más reflexiva y acabada del folclorista. Considero que no solo es un intérprete, sino que además debe tener la prolijidad de un investigador. Pienso que primeramente es aquella persona que toma conciencia del valor por lo propio y característico de nuestro pueblo, y que luego en su afán por difundir ese valor, es capaz de encontrar, crear y manifestar las expresiones de un lenguaje para que pueda ser reconocido por todos. No resulta tan sencilla esta labor, cargan con una tremenda responsabilidad, por eso quiero ser bien estricto en el uso de esta palabra, porque se debe reconocer este trabajo y se debe diferenciar de los falsos folcloristas, donde lamentablemente proliferan gracias al respaldo de varias autoridades, que tienden a confundir  a la gente llenando de escenarios de conocimiento vacío, reconociendo siempre que el espectáculo es el verdadero valor que debemos preservar. Es fácil ensuciar nuestro patrimonio, cuando el objetivo de su valor es la recaudación de dineros. Hay muchos folcloristas, investigadores y profesores trabajando con seriedad y sabiendo que su labor debe ser lo más apegada a la realidad, porque de ellos dependerá el que siga continua nuestra cadena de conocimiento, muchos de ellos han realizado sus labores de forma silenciosa, y en pocas ocasiones con el apoyo de nuestras instituciones. Espero con esto manifestar mi preocupación e invitación a que todos seamos consientes de nuestras realidades, la riqueza de nosotros mismos está en nosotros mismos, y a diferencia de muchas otras profesiones, esta es exclusiva del pueblo.

(1)    Entrevista realizada por el Conjunto Kiñewen a Patricia Chavarría el día 18 de octubre de 2014. Es directora del Archivo de Cultura Tradicional de Artistas del Acero, la entrevista se realizó en Concepción.
(2)     "Programa de la Sociedad de Folklore Chileno", Rodolfo Lenz, 1909, pág. 9.
(3)    "Enciclopedia del Folclore de Chile", Manuel Dannemann, Editorial Universitaria, 1998, pág. 17.

martes, 30 de diciembre de 2014

Las Peñas Folklóricas ¿Negocio o Difusión?


"Hicimos un recorrido para encontrar respuestas a la interrogante. Fuimos a la Peña de los Parra, Chile Ríe y Canta, y el alero de los De Ramón.

En las dos primeras hay folklore comprometido, donde las canciones muestran las marchas del proceso chileno. En la tercera el público lo "pasa bien" y los folkloristas ganan buen dinero.

Los Parra tienen difusión cultural a todo nivel. Ellos les dan oportunidad a pequeños artesanos para vender a mejor precio sus productos. También dictan clases de folklore."

Escribe Pablo Aguilera

Información extraída de la revista juvenil quincenal  "Onda", encontrada en el sitio web de Memoria Chilena, http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/mc0019300.pdf

martes, 25 de noviembre de 2014

Entonces ¿qué es el folclor?

“Entonces ¿qué es el folclor?” (José Gutiérrez)


Marianella Prado nos dijo,” para mí el folclor es esto, todo lo que hacemos, yo hago folclor todo el día, toda mi vida es folclor, estoy cocinando, estoy prendiendo el fuego, todo es folclor, todo lo que se rescata de lo nuestro, nuestra vivencia diaria es folclor” (1). Según Patricia Chavarría eliminó la palabra folclor, por ser una palabra demasiado manoseada y mal utilizada, prefiere referirse a ello como cultura tradicional o patrimonio intangible, comenta que a través de la historia de la humanidad, este va adquiriendo experiencias que dan respuesta a sus interrogantes, que son respuestas estéticas, espirituales, prácticas, y esas respuestas que se han mantenido a través de la historia son la tradición (2). Don Pedro Valdés dijo “lo más hermoso es sacarle la información a las personas, a los antiguos, o si no se mueren y se guardan la información…el folclor se transmite de padre a hijo o de generación en generación” (3).

Si algo podemos quedar de acuerdo es que el folclor es lo mismo que el pueblo, lo que somos y lo que fuimos. Es indiscutible que cuando nos referimos a folclor es porque queremos expresar algo propio de nosotros mismos, que tiene sentido dada las razones que se fueron argumentando con el tiempo. Si depuramos mucho más el significado podremos acordar que todo se enmarca en dar respuesta a una necesidad, pero ¿qué es lo valioso? Que en esas respuestas surgen las experiencias y que de manera espontánea se traspasan por generaciones.Entonces…podemos darle sentido a nuestra manera de hablar, a la manera de tomar el tenedor para comer, a la manera de mirar el cielo, a la manera de conversar sobre lo que nos preocupa, a la manera de compartir con nuestra familia. Pero si decimos que el folclor son las experiencias de un pueblo, estamos diciendo que dependerá de la experiencia, y si cada pueblo, cada persona tiene una experiencia distinta ¿podemos definir cuál es nuestro folclor? Quizás para lograr ello debemos reunir todas las experiencias, cosa que sería imposible, entonces el folclor tendrá características distintas dependiendo de quién lo mire, no existe una verdad absoluta, solo podremos hablar de aquello que conocemos, de nuestras propias experiencias.

 Y ¿qué son los conjuntos folclóricos?

Estando hace varios años integrando un conjunto folclórico he tratado de darle sentido. Tal vez haya que rebuscar la historia para entenderlo. Como se tiene registro uno de los primeros conjuntos folclóricos es Cuncumén fundado en la década del 50, al alero de grandes folcloristas como Violeta Parra y Margot Loyola. Ellos mismos manifiestan que Cuncumén “es un conjunto de proyección folklórica dedicado a la recopilación, estudio y difusión de los cantos y danzas de la región central de Chile. En la proyección de los cantos y danzas de la tradición, conserva el fondo pero modela la forma, dando paso así a la creación y, al mismo tiempo, respetando la raíz” (4). Antes de que aparecieran los conjuntos ¿qué había? Habían cantoras, dúos, que exponían su canto en las tradiciones campesinas, sin embargo, no hay que olvidar los cuartetos, que nacieron previo a los conjuntos folclóricos. El primero de ellos son los Huasos Chincolco, formados en la década del 20. “El nacimiento de este conjunto tiene que ver más con necesidades de espectáculos que con la búsqueda de expresiones folclóricas. En los años '20, según explica el musicólogo Juan Pablo González en Historia social de la música popular en Chile, Santiago era "una ciudad de medio millón de habitantes, muchos de ellos inmigrantes provincianos y campesinos, que constituían un mercado potencial para la música campesina en la ciudad". Para ellos, sin embargo, no existía forma de ver o escuchar cuecas y tonadas. Ante esa carencia, en 1922 surgieron Los Huasos de Chincolco, que tomaron su nombre de una localidad al interior del valle del Aconcagua” (5). Es aquí donde se manifiesta el folclor como espectáculo, donde toman el mismo repertorio de las cantoras campesinas para llevarlo a escena basados en la indumentaria huasa, aclarando eso sí, que ellos no lo eran.

¿Por qué son necesarios los conjuntos folclóricos? ¿Qué se pierde si desaparecen?

A esta discusión hay que sumarle el hecho de que como sociedad hemos cambiado nuestras necesidades y que cada vez son necesidades globalizadas, con ello se ha sufrido bruscamente el traspaso de las experiencias. Siempre fueron nuestros padres quienes nos daban las herramientas para enfrentarnos al mundo, hoy son los hijos quienes deben enseñar a sus padres para adaptarse a estos cambios. Muchas de las tradiciones fueron perdiendo el sentido, porque los problemas son otros, aunque el problema no son los problemas. El problema es que se está dando la misma solución para todos, y ¿qué pasa con eso? Comienza a debilitarse nuestra identidad, cada vez nos parecemos más, y la riqueza de nuestro folclor es la diversidad, la diferencia, lo propio.

Entonces aparecen los conjuntos folclóricos para poner en valor aquello que es nuestro, como escuelas del conocimiento informal basados en las experiencias del pueblo. Capaces de unirse para salir a buscar la riqueza de ese conocimiento y poder enseñarlo para que de esta manera, no se quiebre la cadena de sabiduría que traspasan los pueblos a través de generaciones.

Ahora bien ¿de qué manera se realiza esa búsqueda y esa enseñanza para darla a conocer?

“Todas las acepciones todas las tareas concernientes al folclore emanan de una percepción e interpretación de una realidad: de la cultura folclórica, que en oportunidades anteriores el autor ha denominado folklore-vida (Dannemann, 1975, p.24). Ella está compuesta por conductas habituales que funcionalmente efectúan personas de todos los grupos humanos como muy propias de éstos, no para exhibirlas ante un público si no que para satisfacer sus necesidades espirituales y materiales en su ambiente, siguiendo tradiciones muy representativas de su identidad…La proyección, en un sentido estricto, se circunscribe a la difusión, a la mostración  de expresiones folclóricas, casi siempre coreográficas y musicales con o sin  complementación escenográfica, por parte de una o más personas, lo que en alguna  medida podría considerarse imitación de la cultura folclórica hecha con mayor o menor acierto…Aquí es oportuno diferenciar entre el cultor y el llamado interprete: el primero vive el folclore como un elemento de su tradición cultural, de su realidad de ser; en cambio, el segundo lo utiliza desde un propósito de placer anímico hasta un fin de lucro, para presentarlo a un público que, por lo común, piensa que el folclore es algo curioso, pintoresco, quizás ingenuo o trivial.”(6)

Este extracto de la Enciclopedia del Folclore de Manuel Dannemann, nos muestra la diferencia y lo cuidadoso que hay que ser al momento de querer entregar folclor. Para mí esta diferencia la pude ver con Mauricia Saavedra, cantora campesina de Sagrada Familia, quien junto a Chincolito de Rauco y Jorge Castro compartieron el canto a lo divino en un escenario. Ellos constantemente realizan vigilias para cantarle a la fe espiritual y enlazar lo trascendental con lo terrenal, buscando las fechas religiosas que responden a esa necesidad, y como un rito lo comparten con todos aquellos que estén interesados, y en esta oportunidad eligieron una fecha especial y realizarlo en un escenario, haciendo lo mismo que hacen cuando se juntan en alguna casa o en alguna capilla para cantar a lo divino. Se rogó no aplaudir y respetar con el silencio, además todo estaba cargado del simbolismo, siendo cautos en poner lo esencial, solo lo que necesitaban para realizar esta costumbre. En esta muestra se pudo convivir con aquella tradición, que dejó de lado el sentido de espectáculo. No importaba si al público le gustaba o no, ellos querían únicamente compartir esa necesidad espiritual, que por lo demás tiene una tradición de siglos. Entonces, podemos acordar que lo que se expuso fue folclor, porque no estaban representando a nadie, ellos mismos se mostraban, además si eso mismo se realizara en cualquier fecha hubiera perdido el contexto y el sentido, porque dejaría de ser necesario. Cosa distinta es la proyección folclórica, que dada estas reflexiones no nos muestra folclor, y en eso hay que ser claros y francos, ya que muchas veces nosotros mismos nos engañamos argumentando que por el simple hecho de ponernos un traje de huaso estamos dando a conocer el folclor. Hay que ser responsables en estos términos para no entregar de manera equivocada el conocimiento, porque el que los conjuntos folclóricos se expongan en un escenario les da un carácter público, una herramienta potente para llegar al pueblo. Aclaro que no estoy en desacuerdo con la proyección folclórica, al contrario, es fundamental que se exponga, pero argumentando que no exponen folclor, ponen en valor hechos folclóricos que al ser llevados al escenario toman lo esencial, pero de ninguna forma reemplazan las tradiciones, es una manera muy didáctica de enseñar reconociendo que el contexto y las necesidades fueron cambiados.

¿Hay más maneras de enseñar folclor?

Por naturaleza el folclor es transmitido dentro de nuestras familias, sin embargo, esta actitud resulta inconsciente dentro de nuestras vidas, porque lo consideramos común y cotidiano. Aparecen entonces los estudiosos del folclor, que por el simple hecho de tomar consciencia que existe un valor en algo que se haya reconocido como propio, podemos denominarlo un folclorista, claro que cada uno deberá definirse en qué medida logra aportar más a este registro del conocimiento. Entonces, hay varias de maneras de enseñar folclor, como los mismos folcloristas, que pueden abordar la cuestión desde cualquier medio que se les sea posible imaginar, y cabe preguntarse si ellos también están presentes en los conjuntos folclóricos. Para mí cada persona que haya aceptado de manera consciente integrar un conjunto folclórico, es porque asume una responsabilidad de folclorista, capaz de cuestionarse y siempre luchar por poner en valor lo nuestro. Creo que no existe un esquema de enseñanza para entregar folclor, no hay un listado de cosas que deban cumplir los conjuntos folclóricos para desenvolverse. Como lo vimos los conjuntos nacen como una respuesta de folcloristas, el conjunto folclórico en sí no es folclor, es un medio y una visión de querer difundirlo. Los conjuntos son recientes si lo comparamos a nuestra vida republicana.

En nuestro conjunto, ante esta disyuntiva de cómo expresarnos, sin ser inconsecuentes con esta reflexión, hemos optado por la libertad informada, quizás por ser más jóvenes tendremos una lucha constante con aquellos folcloristas antiguos que indican que las cosas deben hacerse a la manera que ellos vivieron, claro, nadie puede contradecirlos, es su manera de ser y son sus experiencias, respetadas y valoradas, pero que no hablan de mí, tampoco de mis experiencias. Cada persona puede aportar con su propia realidad, porque esa realidad también posee un fondo y una razón que lo argumenta según sus propias tradiciones, nosotros decidimos tomar eso y exponerlo.

 ¿Cómo?

Hemos establecido ponernos como objetivo cultivar el folclor a partir de la investigación de la raíz, la difusión de nuestras costumbres y la innovación de la música con creaciones propias. Aquello también reflejado en nuestra manera de vestir. Quisimos sacarnos la carga de representar a un campesino, sin ser parte de esa experiencia, la mayoría de nosotros hemos crecido en la ciudad, nos resultaba ilógico querer mostrar algo que no nos identifica y no darnos cuenta que nosotros mismos poseemos una riqueza que también tiene el derecho de ponerse en valor, por eso decidimos sacarnos los uniformes, pero que cada uno pueda ir bien vestido, usando nuestra mejor vestimenta. Así también queremos reconocer la versatilidad como un valor de la diversidad, que además funciona como incentivo cultural, respetamos nuestras tradiciones, pero rechazamos las mentalidades conservadoras. No estamos de acuerdo en que el folclor se muestre como una pieza de museo, consideramos que el folclor es vivo y cambiante, porque nosotros mismos cambiamos. Muchas veces nos cuesta reconocer esta situación, sin embargo, lo que muchos establecen como folclor auténtico de nuestra patria en un tiempo no lo fue. Como el baile de la Sajuriana, “según José Zapiola, la sajuriana llegó a Chile desde Cuyo traída por el Ejército Libertador, en 1817. Conocida también como secudiana, sejuriana o sajuria, obtuvo popularidad hacia 1840, pasando de salones aristocráticos, en sus inicios, a chinganas, centros mineros y campesinos” (7). Las autoridades independentistas consideraron en aquel entonces que Chile no poseía identidad folclórica y era necesario traer desde varias partes estos bailes, y desde entonces aquellos cantos y danzas pasan por un proceso de folclorización (8),  donde son reconocidas con el tiempo como parte del folclor chileno. Es imposible querer luchar contra estos procesos de cambio y adaptación, son variados los ritmos musicales y danzas que se han impregnado en nuestra sociedad. No queremos decir que debemos mostrar de todo, por lo mismo propusimos como objetivo cultivar el folclor a partir de la investigación de la raíz. Hay que saber lo que hacemos.

En cuanto a la innovación de la música con creaciones propias, lo propusimos primero como un método de aprendizaje para poner en práctica los conocimientos adquiridos. Segundo para dejar huella de nuestras experiencias, preocupaciones y necesidades, y con eso, traspasar nuestros conocimientos a las generaciones futuras. Por último, incentivar las artes para enriquecer nuestra cultura, que es la que nos permite pensar, reflexionar y mostrarnos como individuos dentro de una sociedad. Queremos dejar siempre abierta la posibilidad de seguir argumentando nuestra postura, porque nunca terminaremos de entenderlo todo, tampoco es nuestro objetivo final, sino más bien disfrutar de aquel proceso.



(1) Entrevista realizada por el Conjunto Kiñewen al Dúo Rosa Colorada el día 1 de junio de 2014. El dúo se compone por Marianella Prado y Alejandro Faúndez, la entrevista se realizó en su casa ubicada en la cuesta Colorada comuna de Hualañe.
(2) Entrevista realizada por el Conjunto Kiñewen a Patricia Chavarría el día 18 de octubre de 2014. Es directora del Archivo de Cultura Tradicional de Artistas del Acero, la entrevista se realizó en Concepción.
(3) Entrevista realizada por el Conjunto Kiñewen a Pedro Valdés, trabajo presentado en el Centro de Extensión UCM Curicó con el título “Conjunto Kiñewen y sus cultores” noviembre 2012.
(4) Información extraída de la página del Conjunto Cuncumén, www.cuncumen.scd.cl, cuya cita se toma de su biografía.
(5) Información extraída de la página web Música Popular, www.musicapopular.cl, Huasos Chincolco.
(6) "Enciclopedia del Folclore de Chile", Manuel Dannemann, Editorial Universitaria, 1998, pág. 17
(7) Información extraída de la página web Música Popular, www.musicapopular.cl, La Sajuriana.
(8) Folclorización, el proceso del folclor chileno es dinámico. A lo largo de la historia ha ido asumiendo distintas manifestaciones de otras tierras, haciéndolas suyas e incorporándolas a la tradición. Si se es riguroso, la única música propia a nuestro territorio, es aquella interpretada por los pueblos originarios. Toda la otra música chilena ha sido adquirida, folclorizada. Información extraída de la página web Memoria Chilena, www.memoriachilena.cl.



martes, 2 de septiembre de 2014

Los Tijerales Conjunto Kiñewen


El Conjunto Folclórico Kiñewen en esta oportunidad hace gala de una tradición arraigada en el colectivo. La fiesta de los tijerales es por excelencia una manifestación chilena que se muestra en las clases más populares. El sentido de agradecimiento, la búsqueda de buen augurio y prosperidad, además la alegría de materializar el sueño de la casa, se hacen presente en esta expresión de folclor que va adquiriendo matices propios en cada persona que lo celebra. A través de nuestro canto, exploraremos diferentes aristas de cómo se logra y se desarrolla esta celebración, buscando resaltar desde la perspectiva propia, un hecho folclórico de nuestra identidad.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Cueca de fondas


Los mestizos y plebeyos de América cuyo origen es árabe, berberisco o moruno, se transmiten y se entregan la antorcha del Andaluz, porque al vaciarse los vasos en la boca, entre el bullicio y la algarabía de la gente que canta, baila y se divierte, van tirando sabrosos condimentos, aliños y adobos con que mecharon nuestra cultura. Como la voz de la tierra es la que sale por las entrañas del pueblo, por las noches se avivan las fondas de la Chimba y del Callejón de Ugarte, o las cuecas de los caminos donde están las posadas, tambos o quilombos. La chusma brava de la Chimba es la que forma las primeras bandas militares con centenas de guitarras, platillos y panderos.

José Miguel Carrera y Diego Portales supieron interpretar la vocación sagrada de su pueblo y le soltaron las riendas al canto, porque todas las costumbres distintas y propias que conservan los mestizos de Chile, son fuerzas que le van ganando al tutelaje extranjero. Este fue un himno de guerra en los campamentos carrerinos, de 1os Benavides y de 1os Pincheira. La cueca de las fondas es la de los tiempos de los Carrera y de Portales, porque en el arte tradicional no existe otra escuela de canto. Si Diego Portales revivió las fondas fue para que en todo Chile se le grite al pueblo la gloria y el drama de los Carrera.

Cuando Diego Portales dijo “no cambio la cueca ni por la presidencia de la República” se refiere a las cuecas de las fondas de la Independencia. Estas no tienen relación con esa parodia circense que hoy difunden los conjuntos folklóricos, porque esta deformación colonialista no es ni la más mínima sombra de lo que fue el canto de la chingana.

Uno de los aspectos característicos de las fondas es que sean al aire libre y en campo abierto, como las zambras moras. Que muchas se instalen en el cerro de Renca o de Chena es una costumbre sagrada del Medio Oriente, donde los templos se levantan en los lugares altos como si fuera el costado de una pirámide, y a este lugar subía la procesión atraída por la rueda mágica, la copla, la siguiriya y la tabla del 8, porque se las presentaban luciendo sus mejores galas.

“CHILENA O CUECA TRADICIONAL”
Samuel Claro Valdés, Carmen Peña Fuenzalida
y Maria Isabel Quevedo Cifuentes
Ediciones Universidad Católica de Chile. Pág. 158

domingo, 13 de julio de 2014

Vocablo Folclore y Proyección


Todas las acepciones todas las tareas concernientes al folclore emanan de una percepción e interpretación de una realidad: de la cultura folclórica, que en oportunidades anteriores el autor ha denominado folklore-vida (Dannemann, 1975, p.24). Ella está compuesta por conductas habituales que funcionalmente efectúan personas de todos los grupos humanos como muy propias de éstos, no para exhibirlas ante un público si no que para satisfacer sus necesidades espirituales y materiales en su ambiente, siguiendo tradiciones muy representativas de su identidad.

Una ejemplificación de cultura folclórica es la práctica de una danza de relevo, de preferencia, individual, con acompañamiento de guitarra y obligada percusión sobre la tapa armónica de ésta, común en localidades de la IV Región, llamada-siempre en plural-las lanchas, con finalidad de ritual homenaje principalmente a Vírgenes viajeras y a niños fallecidos de hasta tres años de años de edad, conocidos como angelitos.
Las lanchas pertenecen culturalmente a las comunidades que las conservan para bailarlas como una forma de vida, necesaria en las ocasiones sefialadas (Barros, Dannemann, 1966). 

...

La proyección, en un sentido estricto, se circunscribe a la difusión, a la mostración  de expresiones folclóricas, casi siempre coreográficas y musicales con o sin  complementación escenográfica, por parte de una o más personas, lo que en alguna  medida podría considerarse imitación de la cultura folclórica hecha con mayor o menor acierto. Para seguir con el ejemplo inicial, si un conjunto de aficionados o profesionales llevase al escenario una reproducción más o menos ajustada de la práctica de las lanchas, en consecuencia, obviamente, fuera de su medio habitual, sometiéndola a condiciones propias de un espectáculo que puede ser hermoso pero que es artificial respecto del folclore-vida, entonces, cabe afirmar que se trata de una proyección folclórica. Aquí es oportuno diferenciar entre el cultor y el llamado interprete: el primero vive el folclore como un elemento de su tradición cultural, de su realidad de ser; en cambio, el segundo lo utiliza desde un propósito de placer anímico hasta un fin de lucro, para presentarlo a un publico que, por lo común, piensa que el folclore es algo curioso, pintoresco, quizás ingenuo o trivial.

Bibliografía:"Enciclopedia del Folclore de Chile", Manuel Dannemann, Editorial Universitaria, 1998, pág. 17

jueves, 10 de julio de 2014

Gallera


La gallera fue una especie de culto y de un hacer religioso, pero llegando la paz se dedican a rendirle pleitesía a la deidad divina del gallo, como la creatura más noble de la creación. Porque no puede doblar las rodillas, tiene la mirada del león, el cuello encerdado como las fieras y en las patas los cachos del toro. Como no es un animal carnicero ni un ave de rapiña, no mata por hambre sino jugándose la vida. Es el que simboliza la bravura, la generosidad y la fuerza genésica. Después del hombre y del gallo sólo el toro salvaje era digno de pisar tierra sagrada dentro de la rueda, porque hay que levantar la cabeza en alto, cargar ante el peligro y reponer a los muertos.

Fueron las galleras palenque de gladiadores donde se formaban los hombres enteros para vivir y morir de pie, donde el habla más brutal del suelo patrio se la entregan mezclada con términos militares. En este lugar aprenden a manejar las armas y a saber que la cuchilla es un miembro inseparable del cuerpo. Son verdaderos gallos de riña, a los cuales sólo los detiene el respeto a los “metanos”, jefes bandoleros que les habían enseñado a manejar las cuchillas grandes y con barajo, como si fueran alfanjes.

En las galleras aprenden que todo se hace por mano derecha: a comer rodeando un librillo (fuente de greda) grande, a tomar vino en calabazos que pasan de una mano a otra y a cantar a la rueda. En las galleras el comer, tomar y cantar se hacia a la rueda porque, sin hermanar a los hombres en todo lo que tienen de propio, y sin que contagie el roto bravo al manso para que les clave como un puñal en el corazón lo que es la valentía y las costumbres, jamás tendrán sentido de lo que es patria, serán destruidos por el coloniaje y la Independencia no sera más que un lindo sueño.



“CHILENA O CUECA TRADICIONAL”
Samuel Claro Valdés, Carmen Peña Fuenzalida
y Maria Isabel Quevedo Cifuentes
Ediciones Universidad Católica de Chile. Pág. 166

martes, 8 de julio de 2014

Versificación



Recibe el nombre de versificación el sistema de expresarse sujeto a las reglas del lenguaje métrico. Lenguaje métrico es el que se crea ateniéndose al metro.
Recibe el nombre de metro la medida a que el verso se encuentra sujeto. En nuestro idioma la unidad métrica es la sílaba.

Prosa y Verso.- Cuando la palabra se emite libremente, sin sujeciones a medidas o cánones determinados, la forma empleada recibe el nombre de prosa. Cuando, en cambio, nos sujetamos a las leyes numéricas y rítmicas, recibe esta forma el nombre de verso.
a)      Sinalefa es la unión de la vocal o vocales finales de una palabra con la vocal o vocales iniciales de otra, en una sola sílaba.
b)      Hiato es la figura mediante la cual deja de efectuarse la sinalefa por exigirlo así el ritmo del verso.
c)       Sinéresis  es la figura por medio de la cual se reduce el número de sílabas de una palabra, formando diptongo con dos vocales fuertes o con una fuerte y una débil acentuada. Ej.: Le impide su lealtad a defenderle. En este verso la palabra Lealtad, que tiene tres sílabas se pronuncia como si tuviera dos: Leal-tad.
d)      Diéresis es la figura que permite alargar algunas palabras, en una sílaba más cuando esto es necesario para medida del verso.

Rima
Recibe el nombre de rima la semejanza de sonidos que presentan dos o más palabras a partir de su última vocal acentuada.
a)      Rima consonante.- La rima consonante consiste en la perfecta igualdad de sonido, en las terminaciones de dos o más palabras, a contar desde su última vocal acentuada. Ej.: clarines y paladines, destino y trino, amor y dolor.
b)      Rima asonante.- Existe una rima asonante cuando dos o más palabras tienen iguales vocales y distintas sus consonantes, a partir de la vocal acentuada. Ej.: humano y extraño, rosa y sonora,  tristeza y plena.

Estrofa
Recibe el nombre de estrofa cada grupo o conjunto de versos:

Pareados.- Recibe este nombre la combinación de dos versos que riman entre sí. Su esquema es: aa, bb, cc, dd, etc. Ejemplo:
La música anodina del agua que entre flores
Expelían las gárgolas de antiguos surtidores,
Decía por nosotros las caricias inciertas
Que expresar no sabían las bocas inexpertas.  
(Leopoldo Lugones).

Tercetos.- Son combinaciones estróficas de tres versos, generalmente endecasílabos. Los tercetos se eslabonan entre sí, porque el 1er. Verso rima con 3º, el 2º con el 1º del terceto que sigue, éste con el 3º y así sucesivamente. Las composiciones en tercetos concluyen con un cuarteto, para que no quede sin rima el 2º verso del último terceto. Su esquema es: aba, beb, cdc, dede.

Y seré en esta tierra triste indino
Ejemplo del que amor presenta
Al más dichoso amante y más mezquino.
Cubrirá mi sepulcro esta sedienta
Arena que el sol hiere en luengo día,
Y un verso que declare así mi afrenta:
“Dios ausencia y soledad, siendo su guía,
A un mísero amador injusta muerte;
Amor, que siempre fue en su compañía,
Yace con él en una suerte”.
(Fernando de Herrera).

Cuarteto.- Recibe este nombre la combinación de cuatro versos, que pueden ser de diferente medida y rimar de modo diferente. Sus esquemas pueden ser: abba, abab, y también abcb, quedando libres los versos impares y rimando únicamente los pares.

¡Juventud, divino tesoro,
Ya te vas para no volver!
¡Cuando quiero llorar, no lloro…
Y a veces lloro sin querer!
(Rubén Darío).

Redondilla.- Es el nombre especial que reciben las cuartetas octosílabas, cuyos versos riman el 1º con el 4º y el 2º con el 3º. Su esquema es abba.

Fresca luz de la mañana
Que a la bondad nos despierta
Como de una honrada puerta
Sale una joven temprana.
(Leopoldo Lugones).

Quintilla.- Estrofa de cinco versos octosilábicos. Riman de cualquier modo, con la única exigencia de que no haya tres consonantes seguidas.

Largas brumas violetas
Flotan sobre el río gris,
Y allá en las dársenas quietas
Sueñan obscuras goletas
Con un lejano país.
(Leopoldo Lugones).

Octava real.- Recibe este nombre la estrofa de ocho versos endecasílabos que riman el 1º con el 3º y 5º; el 2º con el 4º y 6º y el 7º con el 8º. Su esquema es: abababcc.

Dentro del fértil lago, hacia la parte
Que le apunta la luz de la mañana,
O por natural curso o fuerza de arte,
Está una fresca isleta y tierra llana;
De cien torres ceñido un baluarte,
Donde resurte, vuelto espuma cana,
El cristal tierno que hermosos lejos
Sirve a sus playas y árboles de espejos.
(Bernardo de Balbuena).

Décima.- recibe este nombre la estrofa de diez versos octosílabos que riman el 1º con el 4º y el 5º; el 2º con el 3º; el 6º con el 7º y 10º; el 8º con el 9º. Son en realidad dos redondillas enlazadas por dos versos, de los cuales uno rima con el último de la primera redondilla, y el otro con el primero de la segunda redondilla. Su esquema es abbaaccddc.

Cuando la tarde se inclina
Sollozando en occidente,
Corre una sombre doliente
Sobre la pampa argentina.
Y cuando el sol la ilumina
Con luz radiante y serena
Del ancho campo la escena,
La melancólica sombra
Huye besando su alfombra
Con el afán de la pena.
(Rafael Obligado).

Soneto.- Recibe el nombre de soneto una composición de catorce versos endecasílabos, distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos. Los primeros riman con iguales consonantes, de acuerdo con el siguiente esquema: abba, abba. Los tercetos pueden combinarse de diferentes modos: ccd eed, cde cde, cdc, dcd, etcétera.

Rey de los otros ríos caudaloso,
Que en forma claro, en ondas cristalino,
Tosca guirnalda de robusto pino
Ciñe tu frente y tu cabello undoso;
Pues dejando tu nido cavernoso
De Segura en el monte más vecino,
Por el suelo andaluz tu real camino
Tuerces soberbio, raudo y espumoso;
A mí, que de tus fértiles orillas
Piso, aunque ilustremente enamorado,
La noble arena con humilde planta;
Dime, si entre las rubias pastorcillas
Has visto, que en tus aguas se han mirado,
Beldad cual la de Clori, o gracia tanta.
(Luis de Góngora).

Versos desiguales

Lira.- Es una combinación estrófica de cinco versos, dos endecasílabos y tres heptasílabos. Son endecasílabos el 2º y el 5º, y riman el 1º con el 3º, y el 2 con el 4º y el 5º, su esquema es abab.

Cuando contemplo el cielo
De innumerables luces adornado
Y miro hacia el suelo,
De noche rodeado,
En sueño y en olvido sepultado.
(Fray Luis de león).

Copla de pie quebrado.- Combinación estrófica en que alternan los versos octosílabos con tetrasílabos o pentasílabos.

Recuerde el alma dormida,
Avive el seso y despierte,
Contemplando
Cómo se pasa la vida,
Cómo se viene la muerte,
Tan callando.
Cuán presto de va el placer,
Cómo después de acordado,
Da dolor;
Cómo a nuestro parecer,
Cualquiera tiempo pasado,
Fue mejor.
(Elegía de Jorge Manrique, siglo XV).

Seguidilla.- Es un tipo popular de metros cortos y desiguales, adecuada para el canto. Puede dividirse en dos coplas compuestas de un cuarteto y un terceto de heptasílabos y pentasílabos alternados, con rima asonante.
A través del teléfono
Presa en un hilo
Tu vos es un arroyo
Cantante y fino.
Hínchase luego,
Y en río desbordado
Llega a mi pecho.
(Fernández Moreno).

Estancia.- Es una estrofa de un número indeterminado de versos, endecasílabos y heptasílabos mezclados, que combinan rima de diferente modo, combinación que se mantiene, sin embargo, en toda la poesía. Es la estrofa preferida para la oda.

Nunca pusieran fin al triste lloro
Los pastores, ni fueran acabadas
Las canciones que sólo el monte oía,
Si mirando las nubes coloradas
Al tramontar del sol bordadas de oro,
No vieran que era ya pasado el día.
La sombra se veía
Venir corriendo apriesa
Ya por la falda espesa
Del altísimo monte; y recordando
Ambos como de sueño, y acabando
El fugitivo sol, de luz escaso
Su ganado llevando,
Se fueron recogiendo paso a paso.
(Garcilaso de la Vega).

Bibliografía: "Gramática de la Lengua Castellana", Editorial Occidente S.A., año 1991, páginas 212-224


miércoles, 2 de julio de 2014

La Décima



Vicente Gómez Martínez Espinel (Ronda, 28 de diciembre de 1550 - Madrid, 4 de febrero de 1624) fue un sacerdote, escritor y músico español del Siglo de Oro. A partir de sus Diversas rimas de 1591, transformó la estructura de la décima, estrofa conocida también como espinela en su homenaje. En la música se hizo famoso por dar a la guitarra su quinta cuerda, añadiendo una cuerda más aguda - llamada mi agudo o prima - a las cuatro existentes en aquel momento.

información extraída del sitio: http://es.wikipedia.org/wiki/Vicente_Espinel

La décima de ESPINEL constituye una composición tan perfecta como el soneto, sin sus pretensiones heroicas, por cuya razón ha sido siempre preferida a éste para expresar un pensamiento completo, aunque más sencillo que el que al soneto corresponde. La décima se compone de dos estrofas de cuatro versos octosílabos cada una conconsonantes del primero con cuarto, y del segundo con tercero, entre las que se introducen otros dos versos octosílabos auxiliares del pensamiento para ligar entre sí la tesis y la conclusión: los consonantes de estos dos auxiliares se ligan el primero con el cuarto y el segundo con el séptimo. La tesis de la composición, en la décima, se presenta y desenvuelve en la primera redondilla; el silogismo para la prueba del pensamiento se establece en los dos versos posteriores. y la segunda cuarteta completa con perfección el raciocinio poético. Esto no era lo conocido ni practicado antes de ESPINEL, aparte del elemento armónico en la rima de su nueva composición. ESPINEL sólo nos dejó un modelo de su obra: aquellos versos que comienzan así:

No hay bien que de mal me guarde
temeroso y encogido,
de sin razon ofendido,
y de ofendido cobarde.
Y aunque mi queja ya es tarde,
y razon me la defiende,
más en mi daño se enciende:
Que voy contra quien me agravia,
como el perro, que con rábia
a su propio dueño ofende.
Ya esta suerte que empeora,
se vió tan en las estrellas,
que formó de mi querellas,
de quien yo las formo ahora.
Y es tal la falta, señora,
de este bien, que de pensallo
confuso y triste me hallo,
que si por vos me preguntan
los que mi daño barruntan
de pura vergüenza callo...


Información extraída del sitio: http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/vida-del-escudero-marcos-de-obregon--0/html/ff056b5c-82b1-11df-acc7-002185ce6064_4.html


El Canto a lo Divino es una expresión de religiosidad popular campesina de la zona central de Chile, que combina poesía en décimas cantada con acompañamiento de guitarra o guitarrón y cuya tradición se remonta al siglo XVI. Este himno tradicional a la Virgen María ha sido entonado por generaciones y generaciones de creyentes.

Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A ti, celestial princesa,
Virgen Sagrada María,
yo te ofrezco en este día
alma, vida y corazón,
mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía.

Información extraída del sitio: http://www.iglesia.cl/especiales/virgendelcarmen/bendita_pureza.html


Volver a los diecisiete
después de vivir un siglo
es como descifrar signos
sin ser sabio competente,
volver a ser de repente
tan frágil como un segundo,
volver a sentir profundo
como un niño frente a Dios,
eso es lo que siento yo
en este instante fecundo.

Mi paso retrocedido
cuando el de ustedes avanza,
el arco de las alianzas
ha penetrado en mi nido,
con todo su colorido
se ha paseado por mis venas
y hasta la dura cadena
con que nos ata el destino
es como un diamante fino
que alumbra mi alma serena.

Lo que puede el sentimiento
no lo ha podido saber,
ni el más claro proceder
ni el más ancho pensamiento,
todo lo cambia el momento
cual mago condescendiente,
nos aleja dulcemente
de rencores y violencias,
sólo el amor con su ciencia
nos vuelve tan inocentes.

El amor es torbellino
de pureza original,
hasta el feroz animal
susurra su dulce trino,
detiene a los peregrinos,
libera a los prisioneros,
el amor con sus esmeros
al viejo lo vuelve niño
y al malo sólo el cariño
lo vuelve puro y sincero.

De par en par la ventana
se abrió como por encanto,
entró el amor con su manto
como una tibia mañana,
al son de su bella diana
hizo brotar el jazmín,
volando cual serafin
al cielo le puso aretes
y mis años en diecisiete
los convirtió el querubín.

Estribillo

Se va enredando, enredando,
como en el muro la hiedra,
y va brotando, brotando,
como el musguito en la piedra.
Ay si sí sí
aay si si si.

La composición que, como hemos dicho, pertenece al género de la música folklórica chilena denominado sirilla, formalmente representa una décima continua asonantada con estribillo final, el que se incluye al término de cada décima cuando el poema se actualiza en canción. Las ocho décimas asonantes, de tipo tradicional (ABBA AC CDDC), más su correspondiente estribilío, conforman una estructura solidada sabiamente concebida de acuerdo con el efecto rítmico y el sentido del poema-canción. Su tema es el amor, tópico recurrente tanto en la propia creación de Violeta Parra como en el folklore de origen hispano, pero de lo que específicamente se trata aquí es del poder transformador del sentimiento amoroso que la poeta constata en sí misma y proyecta a los demás, porque si en ella el amor obra el milagro de hacerla «volver a los diecisiete» (‘st. 1), invirtiendo el curso del tiempo —«Mi paso retrocedido/cuando el de ustedes avanza» (vv. 11 y 12)—-; el amor que «detiene a los peregrinos» (y. 35), también «libera a los prisioneros» (y. 36), «al viejo lo vuelve niño! y al malo sólo el cariño/lo vuelve puro y sincero» (Vv. 38, 39 y 40).

información extraída del sitio: http://revistas.ucm.es/index.php/ALHI/article/viewFile/ALHI9999221141A/22438

jueves, 5 de junio de 2014

Lo que fluye y lo que se impone


Lo que fluye y lo que se impone. Los tiempos cambian y eso se nota en las generaciones. Fácilmente podemos acordar que nuestros padres compraban en carnicerías, rotiserías o fiambrerías, hoy ya damos por hecho que ese mismo acto podemos realizarlo en algún supermercado que incluso esté dentro de un mall. El asunto de estos comercios locales es que responden a una carga histórica, ya sea emplazándose en alguna manzana del centro, en algún local que antes fue una vivienda de la aristocracia y que aún mantiene su decoración arquitectónica que hablan de aquella época. Sin embargo, los mall son un tipo de comercio que ni siquiera cabe en la lógica de la estructura urbana, por lo que deben buscar lugares en la ciudad para emplazarse, entonces de alguna manera deben despejar algún área y construir esta nueva temática, que se desarrolla a una escala magna de muchos servicios. Nace con ello una nueva costumbre que no responde a este conocimiento continuo de progreso de nuestra sociedad, es aquí donde hago la diferencia con aquello Impuesto, y lo que fluye es una característica del folclor. Lo que fluye tiene una lógica de ser y de mantenerse, donde los “por qué” se responden a su propia historia y experiencias que se mantienen continuas debido a que es parte de la memoria colectiva del pueblo. No me refiero a mantenerse antiguo, ni que  a no se puede cambiar, lo que fluye responde al propio contexto. Lo impuesto solamente se impone, sin cuestionarse, pero podemos adaptarnos, y nuestra facilidad de adaptarnos genera también esta facilidad de ir perdiendo nuestra identidad. Lo que fluye simplemente se va dando con el tiempo, pero es importante que las cosas fluyan como la naturaleza de la vida. Lo que fluye también se influye, porque el sentido del razonamiento no parte desde que nacemos, eso se enseña, se aprende, se equivoca, se elige.

José Gutiérrez

jueves, 22 de mayo de 2014

Evento La Cueca Larga de Curicó





El día sábado 17 de mayo se realizó en el Gimnasio de la Granja de Curicó, el evento cuequero La Cueca Larga de Curicó. Participaron los conjuntos folclóricos pertenecientes a la Agrupación Cultural de Conjuntos Folclóricos La Pirca, Rosa Colorada, Sueños Folclóricos, Proa Maulina, Tradición Urbana, Tierra Nuestra, Club de Cueca Curicó, Huilquilemu, Entre Parras, Kiñewen, Paihuen, Tutuquén, Raíces Curicanas y Aquelarre, con la invitación especial del conjunto Estero Seco de Rauco, quien cerró el evento con sus cuecas. Comenzó a las 16 horas con la participación de la comunidad curicana que llegó tanto a bailar como a disfrutar de los pies de cueca, también se hicieron presente las autoridades, tanto concejales como el propio alcalde Javier Muñoz, quien aparte de bailar comprometió su ayuda para seguir realizando este evento todos los años.

miércoles, 14 de mayo de 2014

La Cueca Larga de Curicó 2014

Gran Cuecazo llamado "La Cueca Larga de Curicó", todos están invitados a bailar cuecas este sábado 17 de mayo a partir de las 16 horas en el Gimnasio de la Granja de Curicó, el evento está organizado por la Agrupación Cultural de Conjuntos Folclóricos "La Pirca", junto a la ayuda de la Ilustre Municipalidad de Curicó y la Corporación Cultural de Curicó. Entrada liberada.



domingo, 30 de marzo de 2014

Décimas en tiempos de Vendimia

La uva ha madurado
el trabajo va a empezar,
y las manos preparar
pa' juntar lo que ha faltado.
Mucho tiempo se ha soñado
pa' que llegue este momento,
ya que tanto sufrimiento
que se ha llevado encima
se cumpla esta Vendimia
y entregue nuevo aliento.

Ya la fiesta viene ahora
y con ello un buen vino
nuestro gran fruto divino
que no hay quien que no atesora.
Ya no demos más demora
pa' ponernos a brindar
copa, vaso, que más da
se hace de cualquier modo
un gran salud para todos
y empecemos a zapatear.

martes, 18 de marzo de 2014

Vestimenta o Disfraz

Dos personas vestidas con traje de bombero, donde la única diferencia es que uno es bombero. Con este ejemplo quiero partir mi reflexión, pero no quiero enfocar la atención a si corresponde el traje con respecto  a lo que se plantea hacer, no voy a hacer un cuestionamiento al uso, ni a la necesidad, ya de hace mucho el hombre optó por cubrir su cuerpo del medio al que se ve enfrentado. Mi reflexión quiere ir al origen del conflicto, de si estamos ligados al sentido y a la razón.
               
Podríamos comenzar con la pobreza, si tomamos en consideración que la pobreza no habla del dinero, el problema con la pobreza siempre ha sido porque impide elegir. Chile fue un país pobre, donde se tuvo que adoptar por modelos de poca elección, entonces era el Estado quien elegía el bien del pueblo, y con ello la razón de nuestras prendas de vestir,” es lo que hay”. Hoy la realidad es muy distinta, somos considerados un país en crecimiento económico, que junto con un modelo de libre comercio ahora es el pueblo quien debe elegir responsablemente. Aunque también esa elección libre es hasta cierto punto, son las grandes multinacionales quienes nos entregan la oferta, además crean nuevas necesidades para una sociedad consumista del cambio, donde fácilmente podemos caer en la vanidad suelta y en la mala copia extranjera, nublarnos por la aceptación sin cuestionarnos nada. Es aquí cuando el tema del vestir deja de ser una necesidad, por lo que hoy el vestir se nos plantea como expresión de nuestro pensamiento, es parte del lenguaje que usamos para comunicar.


Toda prenda de vestir tiene un significado histórico, un uso claro del contexto donde fue creada, e inevitablemente cada prenda carga con ese significado, no podemos cegarnos de que todo tiene una razón, es nuestro deber tener que cuestionarnos por el sentido que tiene para nosotros. Ciertamente podríamos tener una visión más ligera del asunto y buscar el romanticismo de alguna representación, algo directamente extraído de otro lugar, sin perder consciencia  de su origen y de la razón de usarlo, aunque finalmente sigue siendo una representación. Al momento que sepamos que lo que usamos no nos pertenece y nos hace sentir ridículos, estaremos usando un disfraz, y no voy en contra de los disfraces, yo escojo valorar el sentido de mi vida, darle una razón, y claramente los disfraces buscan quitarle el sentido a las cosas, aunque muchas veces nuestras decisiones puedan estar equivocadas siempre van a ser nuestras decisiones. No me gustaría vivir en un mundo falso sin sentido donde todos usemos caretas, hay mucha disconformidad y angustia por querer representar algo que no somos. Voto por la razón de nuestras consciencias expresadas en un lenguaje propio.

José Gutiérrez

domingo, 9 de marzo de 2014

El folclor es primirtivo


El folclor es primitivo, es la expresión del humano que parte de lo innato, pero siempre contextualizado a un lugar, si solo se enmarca en lo innato se vuelve globalizado sin permitir dar características, por eso siempre debe acompañarse de un lugar, ya que la intuición hará herramientas que responde a los problemas de un contexto determinado. El arraigo a la tierra (lugar) conlleva al oficio. Es el trabajo capaz de entregar conocimiento cuyo traspaso se hace con la enseñanza, por lo general de familia en familia. La importancia del folclor es que responde a la historia de un pueblo, cuya tradición rescata artes muy antiguas, en busca de las soluciones de un momento específico, son cápsulas de tiempo contando lo que en ese instante preocupaba. Lo que nos hace ser únicos son las diferencias que podemos tener con los demás, la razón de cómo nos expresamos, de cómo hablamos, de lo que nos importa, se remonta al origen del conocimiento. Para entendernos hay que entender el origen. Estas diferencias con los demás construyen la Identidad de un pueblo. No entender el origen, borraría las razones de nuestro comportamiento. La memoria es el objeto intangible más valioso que puede tener una sociedad. El olvido termina por discontinuar la línea de sabiduría adquirida de un lugar. Los recuerdos viven en las personas, que deben transmitirse como una cadena constante. La expresión del oficio demostrado de tantas maneras como imaginación se tenga, hace ejercitar la memoria de forma más fluida. Vitales son las canciones que hablan del trabajo con la tierra, de los pescadores, la artesanía, los bailes que se hacen para una celebración, las oraciones, los rituales, los cuentos, los modismos, son claves para mantener esta cadena de conocimiento continua.

El folclor es tan variado como personas existan, porque cada persona tiene su propia experiencia del mundo y es capaz de absorber el conocimiento de su propio contexto.


El folclor no es absoluto, ni verdadero, por ello cuesta tanto definirlo y clasificarlo. Nadie puede hacerse dueño de la verdad y creer conocer lo que pertenece al folclor, para eso debiéramos ser capaces de conocer a todas las personas y entender su identidad y sus experiencias. Lo que podemos asumir es lo que conocemos y con ello entregar el conocimiento del folclor, por ello es tan relevante que exista una constante investigación y estudio del folclor, porque es vivo, cambiante y se adapta a las condiciones de su contexto, del tiempo y del pueblo. Si se mantiene la idea de conocer todo del folclor y caracterizarlo a una época, perderemos la necesidad de investigarlo y lo que es peor, perderá su representatividad del pueblo, porque es claro reflejo de las experiencias de un grupo de personas. Aquello que se absorbió como experiencia y se mantuvo tradicional por su eficiencia, simpleza y capacidad de resolver los problemas del medio, forman en este grupo de personas una identidad, que logra el sentido de pertenencia, haciéndolos únicos, de ahí que el folclor toma distintas escalas, agrupándose en experiencias, que identifican el folclor por zonas.

José Gutiérrez